Alojamientos en verano, todo un desafío

Verano, calor, vacaciones… Estamos en temporada alta recién estrenada, como somos españoles nos gusta dejar todo para el último momento como no podía ser menos, y todavía somos millones los que tenemos claros que nos vamos a ir de vacaciones fuera de nuestra ciudad… pero dónde y cómo, esa es la cuestión (por suerte el cómo no depende de nosotros, en la gran mayoría de los casos están impuestas por nuestra situación laboral, jeje).

Así que, empezamos por la primera cuestión: ¿turismo de costa o de interior? Hace unos años esta pregunta no tenía misterio, todo el mundo quería mojarse el culo en alguna playa, sobre todo si vivías en una provincia que no tenía salida al mar; pero ahora todo ha cambiado, nuestros medios de transporte se han desarrollado de tal forma que cualquiera puede disfrutar de la playa en cualquier época del año, aunque sea por unas horas. Por eso, nos vamos a la segunda.

El cómo se está convirtiendo ahora en la pregunta del millón, porque no todos tienen claro que quieren ir a un hotel, hostal, pensión o lugar donde te den alojamiento y servicio. Hay quien piensa que estas son las vacaciones ideales, en establecimientos donde «te lo hagan todo», pero otra gente no piensa eso: prefieren la comodidad de entrar y salir sin horarios ni control de ningún tipo, y llevar su propio ritmo vacacional sin atenerse a lo que otros organicen para ellos. Y ahí es donde los apartamentos vacacionales se están haciendo tan populares.

Así que, tenemos varias variedades: apartahoteles con regímenes de servicio similares a hoteles, complejos de apartamentos para contratar estancias y alquiler de apartamentos de forma privada. Los primeros y los segundos son muy apreciados por aquéllos a los que les gusta gozar de la comodidad de una vivienda propia, pero con todos los servicios que ofrece un hotel, incluyendo limpieza y comidas de buffet en ocasiones. Los segundos, sin embargo, se están poniendo muy de moda ya que, aunque no ofrezcan servicios externos, sólo el alojamiento, su precio es más asequible, y por supuesto no hay que depender de ningún horario; vamos, el clásico «alquilar un piso para las vacaciones».

Cierto que esta última forma de alojamiento está dando bastantes problemas en alguna que otra gran ciudad, de forma que incluso las autoridades están regulando su funcionamiento ante las quejas e irregularidades que pudieran cometerse. Pero ahí está, es elegida por millones de personas todos los años, y si esta regulación sirve para que funcione mejor, bienvenida sea. Y tú, ¿qué tipo de veraneante eres, de los que buscan comodidad al máximo, o de los que les gusta ir a su aire?